Mi perro cimarrón

22ago08

perro_cimarron.jpg

¡Jícara, vamos! … Ven con tu amigo taita.

Señoras y señores de la sala …

¡Oh! … Me equivoqué, quise decir, señoras y señores lectores.

Arreglada la cosa, les diré que esa no es una jícara cualquiera, de eso nada, es muy especial … usted no puede echar en ella algo para tomar, así, como por ejemplo, una buena cantidad de aguardiente, para en determinados momentos, dispararse sus buenos trancazos, pues … no señor, no, y no.

Esta Jícara, con Mayúscula, tiene dos orejas que lo escuchan todo, siempre están alertas, dos ojos que todo lo ven, un hocico alargado, provisto de unas buenas mandíbulas … con dos preciosas … hileras de dientes, que si se empatan con alguna canilla … hasta ahí, fué canilla, además, tiene un tamaño, que vamos … es mejor no hablar.

Señoras y señores, el distinguido es nada más y nada menos, que un tremendo perrazo, muy bien plantado sobre sus cuatro robustas patas.

Este perro, está muy bien entrenado para buscar cimarrones, es decir, los esclavos que se le fugaban a los amos.

Pero sucede que taita Fefé, desde que dicho perro, era un cachorrito, sentía cariño por él y el animal le correspondía de igual forma.

Por eso, cuando ambos se encontraban,  retozaban como niños, lo que molestaba al mayoral, que mucho menos toleraba, que taita llamara Jícara al perro, porque él quería que todos le llamaran Cuérazo.

A mí me parece, que el pobre animal no estaba muy de acuerdo con el nombrecito que le impuso el mayoral, porque algunas veces, cuando le llamaban Cuérazo, lo que hacía era gruñir y enseñar los dientes. Pero cuando taita Fefé le gritaba:

- ¡Jícara!

Venía que jódia … desde luego si el mayoral estaba lejos, porque le había advertido a taita Fefé, que no lo quería ver cerca del perro y mucho menos, oir que le llamaba Jícara.

Por eso un buen día lo llamó para decirle:

- Oye taita, no joda’ má’ y deja quieto al perro … yo sé que fui’te tú el que lo encontró perdí’o en el monte, cuando tu estaba’ cortando yerba y que lo cuida’te y to’ eso, pero … ¿Pa’ qué carajo, tú necesita’ perro?

Contigo iba a e’tar tan bruto como tú, pero de’de que te lo quité, aprendió y ahora no hay en to’a la zona, otro como él, tú sabe’ que no hay ni un sólo cimarron que se le escape. Ya tú no ere’ su dueño, su dueño soy yo … y si tú lo quié’ sabe’, ‘condete en el monte, que los do’te vamo’ a encontrá’ … pero pa’ eso, pa’ viví’ monte y se’ cimarrón, hay que tené’ cojone’ … y tú sólo pue’ se’ e’clavo.

El taita levanta su frente como movido por un resorte y sus obscuros ojos, tan negros como la noche, se posan fieramente en los del mayoral, que algo inquieto, por no decir temeroso, vuelve la espalda y se aleja presuroso, olvidando en su apuro, al perro de la discordia, que efectivamente, se queda con su verdadero dueño, el que en verdad lo quiere y siempre ha protegido y cuidado, su negro, taita Fefé.

Unos días después, muy temprano en la mañana, cuando todos se disponían a hacer sus trabajos en el campo, todo el mundo aparece menos … taita Fefé.

El mayoral se enfurece, busca y rebusca a taita, que no aparece.

- ¡Ah, cabrón! Ya sé, cogi’te pa’l monte pero yo te voy a buscá’ con el perro y tú verá’ que Cuerazo y yo te traemo’. Ahora tú va’ a sabé’, que ese perro no e’ tuyo.

El mayoral quiere ir solo con el perro y ordena quo nadie lo siga.

Lógicamente, Jícara lo lleva directamente, hasta el lugar donde se esconde Fefé, pues todos sabemos que el pobre animal quiere mucha y es por ese motivo, que aprovechándose de ese amor del animal, que el mayoral lo encuentra, más rápido de lo pensado, en lo profundo del monte.

Por cierto, un lugar bastante apartado, porque ambos tuvieron que hacer un gran recorrido, hasta donde estaba Fefé, que sentado sobre una gran piedra, se pone en pie de un salto, cuando los ve llegar, al tiempo que el perro muy contento, corre hacia él moviéndo la cola a más no poder, todo lleno de alegria.

El mayoral sonríe.

- Yo sabía que te íbamo’ a encontrá’ desgracia’o. El perro que tú quier’ tanto me trajo derechito, derechito.

- Mayorá’, yo queda aquí, la monte.

- ¿Sobes taita? Yo creo que tú ‘ta loco.

- Mayorá’, yo queda aquí …

- ¡Tú va’ ve’ si tú queda’ aquí …

El mayoral hace ademán de levantar el látigo, pero veloz como un rayo, Fefé le agarra el brazo con tanta fuerza, que le hace poner las rodillas en tierra.

- ¡Sué’tame, sué’tame, carajo!

Taita lo suelta y el hombre siente tanto dolor, que no sabe que hacer con su brazo.

- Mayorá’ … yo queda’ aquí, vete y no regresá’ ma’ nunca … si Jícara se va contigo, yo dejá’ que vaya, pero si queré’ quedá’ conmigo … conmigo quedá’.

- ‘Ta’ bien, ‘ta’ bien, pero yo regreso taita, ya tú lo verá’.

- Mayorá’ … sí tú regresá’, yo te rompé’ to’ lo ‘güeso’, yo no te dejá’ ni un sano, yo sí sé viví’ la monte mayorá’ … no olvidá’ nunca mayorá’, po’que yo sí tené’ cojone’ pa sé’ cimarró’.

El mayoral, lo mira con ira.

- ¡Vamos Cuérazo!

Pero el tal Cuérazo, si alguna vez tuvo este nombrecito, de repente lo olvidó por completo, porque fue como una flecha para donde estaba Fefé … y se echó comodamente, y muy tranquilo a su lado.

El mayoral, mira el perro, con más ira aún, al tiempo que repite:

- ¡Vamos, Cabrón Perro!

Pero Cabrón Perro, le enseña todos los dientes y le gruñe fuertemente, como si estuviera cansado de tanta jodienda.

El mayoral al fin se va, vociferando todas las malas palabras que tiene en su grosero repertorio y que recuerda muy bien.

El fiel perrazo, pone sus dos fuertes y cariñosas patas delanteras, en el noble pecho del taita, que en un impulso de verdadera amistad, lo abraza, mientras le dice:

- Mayorá’ tené’ mie’o, ya no mole’tá’ má’, ya tú tambié’ sé’ libre como viento, ya tú no sé’ má’ Cuérazo, no señó’, ahora tú sé’ Jícara.

Mi perro cimarrón.


© Teresa Dominguez Alfonso

Advertisement


No Responses Yet to “Mi perro cimarrón”

  1. Dejar un comentario

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s


Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.